Nuevas tecnologías / sector además, la capacidad de cálculo que nos permiten los nuevos centros de datos, la inteligencia artificial, el ma- chine learning, todo el big data, nos va a permitir tomar decisiones mucho más fundadas y con mucha más base técnica. Uno de los proyectos en los que estamos tra- bajando actualmente es de comercialización de activos inmobiliarios a través de la inteligencia artificial, que nos está permitiendo, junto con la parte de big data, analizar hiperpersonalizadamente a cada uno de los in- dividuos que llegan a nuestra página web. Porque, al final, el activo es el mismo, pero podemos ofrecérselo de una forma que a nosotros nos llame más la atención. ¿Qué diferencia este nuevo modelo de comercializa- ción de etapas anteriores? Antes, simplemente no éramos capaces de hiperper- sonalizar el mensaje y entender cuáles eran las señales emocionales de las personas para poder darle un men- saje totalmente adaptado a sus necesidades. Trabajá- bamos con audiencias o segmentos. Ahora tendemos hacia perfiles totalmente líquidos, porque nosotros nos podemos parecer muchísimo, pero tenemos algo que nos diferencia y que nos hace únicos. No hay duda de que la digitalización está marcando el ritmo del mercado. Muchas veces se confunde el término presencia digital con estrategia digital. ¿Qué errores suelen cometer todavía las empresas? Tras 11 años en Google España, he visto absolutamen- te todo tipo de estrategias y de adopción de tecnolo- gías. En los últimos años era el responsable de banca de Google España, llevando cuentas como Santander a nivel global, BBVA, Santander o Caixabank, pero había llevado previamente otras cuentas tan divertidas como puede ser un Securitas o un AliExpress o un McDo- nald’s, con lo cual puedes entender cómo ha funciona- do el marketing digital en otras industrias muy distintas a la nuestra. ¿Cuáles son las cuestiones o los fallos que se ven recurrentemente? Pues, precisamente, que las empresas quieren tener una presencia digital, pero no tienen detrás una estrategia. Para ellas es solo una línea más en la cuenta de resultados, cuando en realidad hay que entender el embudo de conversión: conocimien- to, consideración y acción. Cuando estamos en la parte de conocimiento, no estamos vendiendo directamente, estamos construyendo marca y confianza. Igual que en las relaciones personales, hay un proceso de enamora- miento. Como arquitecto técnico, ¿qué consejo darías a las empresas de la Arquitectura Técnica para mejorar esa estrategia y reputación digital? Identificar cuál es ese nicho en el que los compañeros pueden ser especialistas y, a partir de ahí, empezar a generar comunicación, a través de LinkedIn o de otras redes sociales profesionales. Inicialmente, trabajaría mucho esa parte principal de comunicación y, después, identificar si tengo capacidad de crecimiento porque puedo absorber más trabajo, plantearme una estrategia digital de inversión de paid media, tener una página web que esté actualizada… Eso es lo que va a hacer que la gente valore todo lo que nosotros estamos aportando. En el plano formativo, eres profesor del curso de competencias digitales específico de la Arquitectura Técnica para enseñar a los alumnos las herramientas claves en la transformación. ¿Cómo crees que ha evo- lucionado la formación en este ámbito? El pensamiento es más estratégico, entender cómo funcionan esas herramientas para ver cómo las pode- mos aplicar. En este curso, ser especialistas en BIM, en impresoras 3D, en robotización, en automatización, sería complicado. No tenemos que levantar un muro de ladrillo cara vista, pero sí tenemos que saber cómo se construye. Existen una cantidad de recursos que se están poniendo en práctica en este itinerario formativo que son superatractivos. ¿Qué tipo de habilidades específicas marcarán la di- ferencia en los próximos años con respecto a los pro- fesionales de la Arquitectura Técnica? La adaptación al cambio va a ser fundamental, ser ca- paces de asumirlo, tener una inquietud y un apetito por absorber esa tecnología poco a poco. Hay muchas pro- fesiones, la nuestra es una de ellas, en las que tienes que estar permanentemente formado, ya no solo desde el punto de vista técnico de nuevos materiales y siste- mas constructivos, sino también de cómo la tecnología nos puede ayudar a hacer mejor nuestro trabajo y a ser mucho más eficientes. Y en el terreno básicamente operativo, ¿qué nivel de madurez tecnológica existe hoy en día para aplicar la inteligencia artificial, por ejemplo, en el control de ca- lidad o en la detección de riesgos? Ahora mismo, te diría que relativamente poco, aunque sí que creo que es un buen momento para intentar im- plementar todas estas tecnologías. Y de hecho así es como se está haciendo, como sucede con los exoes- queletos para ayudar en la parte de seguridad y salud. Hay una tecnología que se está utilizando ya en res- taurantes y algunas cadenas hoteleras, que es algo tan sencillo como poner una cámara con visión artificial en- cima de los cubos de basura para analizar e identificar todo lo que se tira. Si todos los días después del desa- yuno en un hotel estás tirando 150 rodajas de tomate, significa que estás comprando tomate de más, con lo cual te ayuda a hacer esa lista de la compra. Imagínate que lo hiciéramos en una obra con todos los escom- bros que salen; podríamos utilizarlo para optimizar los despieces en los replanteos. Si utilizamos inteligencia artificial, optimizamos no solo la parte del material, sino también la reutilización de los escombros. Si, además, usamos esa ingeniería de visión para hacer inspeccio- nes de obra, a través de elementos autónomos, como pueden ser drones terrestres o tradicionales de hélices, podremos mejorar la seguridad y salud en la obra. O analizar con un escáner tipo LiDAR si el replanteo de la obra es el correcto o hay unas desviaciones de unos centímetros en la colocación de los pilares, etc. En los próximos años vamos a ver bastantes avances. La rehabilitación energética y la sostenibilidad se han convertido en ejes estratégicos del sector. ¿Cómo puede la IA acelerar o mejorar los procesos vincula- dos a auditorías energéticas, certificados o modelado de actuaciones? Indudablemente, en todo lo que tiene que ver con herra- mientas de diagnóstico, la inteligencia artificial va a tener mucho más avance. Siempre me gusta poner ejemplos de cómo se está haciendo en otras industrias y cómo nos lo podemos traer a la nuestra. Por ejemplo, en Esta- dos Unidos ya se están utilizando cámaras para hacer las dermatoscopias en las que nos analizan de arriba abajo y nos identifican cuáles son zonas potencialmente que se pueden convertir o donde se puede desarrollar un car- cinoma o un melanoma. Si esto nosotros lo trasladamos al ámbito de la construcción, podremos ver en base a los análisis de hormigón que hayamos tenido por las tem- peraturas que ha habido durante el fraguado si a futuro vamos a tener un problema de fisuración o un problema de falta de resistencia de flexión. El problema es que no hemos capturado todos estos datos, estamos empezan- do ahora, y con el tiempo podremos tomar decisiones en base a los mismos. Para terminar, ¿qué mensaje lanzarías específicamen- te a los arquitectos técnicos que nos leen en CERCHA para motivar esa adaptación al cambio? Creo que tenemos una posición privilegiada ahora mis- mo porque poseemos ese conocimiento de negocio, esa sensibilidad técnica, ese entender cómo se construye; digamos que somos traductores de la cadena de trans- misión entre todos los intervinientes. Es fundamental y es nuestra labor reivindicar ese punto de catalizador de todas las necesidades dentro de la obra gracias a la adaptación tecnológica y a la formación continua. • Puedes ver la entrevista completa en formato vídeo aquí