En el interior del museo se repite el mismo diálogo en- tre lo minimalista (espacio cubico que aloja otras “cajas”) y lo figurativo, pues nuevamente otros elementos simbó- licos (un estoque gigante, cadenas, una obra de arte de Ara Starck en el techo de más de 1.000 m 2 , chimeneas, otro cuerno…) se combinan con las piezas museísticas (incluidos retratos, maquetas y centro de interpretación del aceite) para mantener este contraste que explora los límites entre la arquitectura y la escultura. El visitante se enfrenta constantemente a la sorpresa, a lo inesperado, incluso a lo contradictorio, todo ello acentuado por cierto dramatismo tanto en el exterior (impresión que causa un objeto de esta escala emer- giendo del territorio) como en el interior (con una tenue iluminación teatral que subraya el efecto sorpresa, des- tacando cada uno de esos objetos que contribuyen a la narrativa del museo). Desafío técnico. La ejecución de LA Almazara fue un desafío técnico debido a su diseño no convencional y las portada / LA Almazara EXCAVACIONES Al estar situado en un terreno en pendiente, se realizaron excavaciones profundas, así como un sistema de cimentación con zarpas de grandes dimensiones unidas a zapatas de pilares mediante una solera arriostrante. De este modo, se garantiza la estabilidad del cubo de hormigón.