exigencias del terreno. La estructura-fachada del cubo de hormigón rojo, los elementos simbólicos y la integración en la ladera plantearon retos significativos para la em- presa constructora y la Dirección Facultativa de la obra. Dado que el edificio está parcialmente incrustado en una ladera con pendientes pronunciadas, se realizaron profundas excavaciones y un sistema de cimentación con zarpas de grandes dimensiones unidas a zapatas de pi- lares mediante una solera arriostrante. Este sistema ga- rantizó la estabilidad del cubo de hormigón de 30 x 30 metros, diseñado para soportar cargas dinámicas y estáti- cas. Los muros de sótano, de espesor variable (70 cm en la zona de desmonte y 35 cm en otras áreas), fueron pig- mentados en masa para lograr un acabado de hormigón rojo que imita la tierra rondeña. Como soporte de la losa de forjado de planta baja, se diseñaron muros de hormi- gón, de 50 cm de espesor, inclinados con arcos de medio punto, formando una “cripta” que alberga el sistema de prensado de aceitunas. Este espacio está rematado por un forjado transparente, de vidrio templado y resistente al fuego (REI120), que permite a los visitantes observar LA Almazara / portada planimetrías