CGATE / pROFESIÓN chos edificios, estas personas “están vendidas” ante una emergencia, al no existir itinerarios accesibles, sistemas de ayuda adecuados ni protocolos específicos que ga- ranticen su evacuación en igualdad de condiciones. La presencia de escaleras sin alternativa accesible o la falta de medios técnicos puede convertir una situación de riesgo en un peligro añadido para quienes no pueden desplazarse con rapidez. Este enfoque amplía el debate sobre accesibilidad y lo sitúa en el ámbito de la seguridad y la protección de la vida, evidenciando que no se trata únicamente de comodidad o inclusión social, sino de garantizar derechos básicos en situaciones límite. Incorporar criterios de evacuación se- gura en los diagnósticos técnicos y en las intervenciones de rehabilitación resulta, por tanto, imprescindible en un parque residencial envejecido y poco adaptado. •