La edificación se encuentra en un momento decisivo en toda Europa, marcado por la necesidad urgente de incrementar el parque de vivienda, mejorar su calidad y responder a los desafíos sociales, ambientales y económicos actuales. España no es ninguna excepción y quiere mantenerse a la vanguardia de Europa, pero para ello, va a tener que hacer avances y ajustes en materias como los procesos de control, la sostenibilidad o la eficiencia administrativa. Así quedó de manifiesto en la reciente reunión de la Junta Directiva del Consortium of European Building Control (CEBC), celebrada en la sede del Consejo Gene- ral de la Arquitectura Técnica (CGATE) en Madrid, y que sirvió como punto de encuentro para compartir expe- riencias, analizar modelos de éxito y reflexionar sobre los retos comunes que afronta la edificación en los distin- tos países de la Unión Europea. Un foro que evidencia, además, la importancia de la cooperación internacional para avanzar hacia soluciones eficaces y adaptadas a un entorno cada vez más globalizado. Para Alfredo Sanz Corma, presidente del CGATE, este tipo de encuentros reflejan la doble vocación de la ins- titución: “estar presentes en la sociedad española, pero también mantener una clara proyección internacional, conectados con lo que ocurre en Europa y atentos a las mejores prácticas que se están desarrollando en otros países”. La Arquitectura Técnica, aunque reciba distintas denominaciones en función del contexto nacional, com- parte objetivos, responsabilidades y un marco común de actuación que permite avanzar de forma coordinada. Licencias de obra. Uno de los principales focos de aná- lisis durante la reunión fue el proceso de concesión de licencias de obra, identificado como uno de los grandes cuellos de botella del sector en España. La compara- ción con otros países europeos resulta especialmente reveladora. Mientras que en Chipre los plazos se sitúan entre los 20 y los 40 días, en Polonia rondan los 45 días y en Finlandia el promedio es de apenas tres meses – con numerosos expedientes resueltos incluso en menos tiempo–, en España la obtención de una licencia puede demorarse entre uno y dos años. Alfredo Sanz Corma no duda en calificar esta situa- ción de “difícilmente asumible”, tanto desde el punto de CGATE / pROFESIÓN