CGATE / pROFESIÓN puesta a concentraciones superiores a 300 Bq/m³, las viviendas Passivhaus mantienen valores claramente in- feriores a los edificios convencionales. Esta tendencia se repite en Extremadura y Castilla y León, territorios con una elevada presencia de suelos graníticos. Los expertos opinan. Para cerrar la presentación de este informe, expertos en el tema participaron en un interesante debate-coloquio. Mientras que Sonia García, investigadora del Instituto de Ciencias de la Construc- ción Eduardo Torroja, recordó que basta una pequeña presencia de uranio en el suelo para que se genere ra- dón, siendo los suelos porosos los que facilitan su en- trada en los edificios, la coordinadora técnica de la PEP, Rosalía García, subrayó que los criterios Passiv-haus son estándares desarrollados en los años noventa que son muy efectivos en la edificación de viviendas y edificios. Por su parte, Marina Morales, técnica superior en la Subdirección General de Sanidad Ambiental y Salud Laboral del Ministerio de Sanidad, destacó que, a pe- sar de sus riesgos para la salud, aún falta información sobre los efectos del radón en comparación con otros factores ambientales como la radiación solar. Para esta experta, “reducir la exposición al radón en interiores es una prioridad de salud pública”. Prevención. Este estudio demuestra, además, que la edificación puede desempeñar un papel clave como he- rramienta preventiva de primer orden, reforzando las líneas estratégicas del Plan Nacional contra el Radón. Y es que la investigación aporta evidencia empírica de que la calidad constructiva y el diseño del edificio influyen de forma directa en la exposición a este gas. Para la Plataforma Edificación Passivhaus, promotora del informe, los datos confirman que el estándar no solo contribuye a la eficiencia energética y al confort, sino también a la protección de la salud, ya que las viviendas pasivas monitorizadas mantienen concentraciones medias por debajo del valor saludable recomendado por la OMS. También el CGATE pone el foco en la responsabilidad en la aplicación de soluciones constructivas avanzadas y la normativa del sector. “El estudio evidencia que ir más allá del cumplimiento mínimo normativo tiene un impacto real en la salud de las personas, y demuestra que es posible construir edificios más saludables sin renun- ciar a la eficiencia ni al confort”, concluyó Juan López- Asiain, director del Gabinete Técnico del CGATE, que también actuó como moderador del debate. • la calidad constructiva y el diseño del edificio influyen de forma directa en la exposición al gas radón