CGATE / pROFESIÓN Así lo pone de manifiesto el informe La descarboniza- ción del sector residencial en España: el papel de la insta- lación eléctrica en la vivienda. La visión de los expertos en rehabilitación, elaborado por el Observatorio de la Reha- bilitación Eléctrica de la Vivienda en España (OREVE) en colaboración con el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE). El estudio, presentado el pasado 21 de octubre en la sede del CGATE y basado en una encuesta de alcance nacional realizada a arquitectos técnicos, ofrece una ra- diografía precisa del enfoque real de las rehabilitaciones de vivienda y evidencia una desconexión significativa entre los objetivos de descarbonización, las necesidades técnicas de los inmuebles y las decisiones finales de los propietarios. Óscar Querol, representante del OREVE, y Juan López-Asiain, director del Gabinete Técnico del CGATE, aportaron como dato que ocho de cada diez rehabili- taciones siguen centradas en reformas estéticas, como la renovación de cocinas y baños, mientras que las ac- tuaciones orientadas a la eficiencia energética y a la electrificación ocupan un papel secundario. Pese al protagonismo que la rehabilitación energética tiene en las políticas europeas, el informe revela que la mayoría de las intervenciones no incorporan crite- rios claros de descarbonización. Uno de los elementos más preocupantes es el escaso peso que se concede a la actualización de la instalación eléctrica, considerada por los expertos como una infraestructura necesaria para la transición energética del hogar. Solo en un 13% de los casos los propietarios consideran esta actuación como prioritaria, a pesar de que resulta imprescindible para electrificar usos como la climatización eficiente, el autoconsumo fotovoltaico, la movilidad eléctrica o los nuevos hábitos vinculados al teletrabajo. La necesidad de un informe técnico para proteger al consumidor. El informe pone de relieve una brecha es- tructural entre las expectativas de los propietarios y las necesidades reales de las viviendas. Según los arqui- tectos técnicos encuestados, en más de la mitad de las rehabilitaciones (51%) las demandas del cliente solo coinciden parcialmente con lo que el inmueble requiere desde un punto de vista técnico. En un 33% de los ca- sos, las peticiones están muy alejadas de las necesidades reales detectadas por los profesionales. Solo en un 15% de las intervenciones existe una coincidencia clara entre ambas visiones. Asimismo, cada año, casi medio millón de viviendas cambian de propietario en España, la mayoría de se- gunda mano. El informe identifica este momento como una oportunidad estratégica para impulsar la rehabili- tación energética, pero advierte de que actualmente se está desaprovechando. El 50% de los compradores desconoce el estado real del inmueble y de sus insta- laciones, y solo un 10% de los propietarios afirma ser consciente del estado técnico de la vivienda adquirida. “Sabemos más de una batidora que de la vivienda que se compra”, expresó López-Asiain, que matizó que en los pisos de obra nueva sí se garantizan estándares “muy elevados” de calidad, pero recordó que el 60% del parque es anterior a los años ochenta y presenta deficiencias en sus instalaciones, lo que se convierte en toda una “hipoteca energética”. Precisamente uno de los datos más relevantes del informe es que el 60% de las viviendas rehabilitadas necesitaban actualizar su instalación eléctrica, según el criterio de los profesionales. Sin embargo, solo uno de cada tres propietarios muestra disposición a invertir en esta actuación. Esta falta de disposición provoca que en torno al 40% de las intervenciones necesarias sobre la instalación eléctrica se pospongan o se limiten a lo estrictamente imprescindible. Ante esta situación, el CGATE propone exigir un in- forme técnico independiente en las operaciones de com- praventa, e incluso de alquiler, que detalle el estado del inmueble y de sus instalaciones. Esta medida permitiría proteger al comprador, fomentar decisiones informadas, ajustar el precio a la realidad del inmueble y facilitar la planificación de actuaciones futuras. El estudio también analiza el papel de las ayudas pú- blicas y concluye que su impacto es limitado. Menos del 10% de los propietarios que rehabilitan solicitan ayudas, y cerca del 38% de quienes se habían planteado hacerlo renuncian finalmente. Las razones son recurrentes: una burocracia excesiva, señalada por el 76% de los técni- cos; la lentitud en la tramitación (39%); la obligación de adelantar el dinero (38%); y la complejidad de las bases y requisitos. Además, los profesionales reclaman que las líneas de ayuda incorporen de forma explícita la actualización de la instalación eléctrica, destinando al menos un 10% de los fondos a esta actuación. Las conclusiones del informe han sido trasladadas recientemente al Gobierno en sendas reuniones man- tenidas por representantes del OREVE y del CGATE con responsables del Ministerio para la Transición Eco- lógica y el Reto Demográfico (MITERD) y del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana (MIVAU). Durante estos encuentros, ambas organizaciones insistieron en que la actualización de las instalaciones eléctricas debe ocupar un lugar central en las políticas públicas de rehabilitación si se quiere avanzar de forma efectiva hacia la descar- bonización del parque edificado. • ocho de cada diez rehabilitaciones se centran en las reformas estéticas, mientas que las actuaciones orientadas a la eficiencia energética y a la electrificación ocupan un papel secundario