Con más de 25 años de experiencia, Heredia com- bina la práctica profesional en obra y en cálculo estruc- tural con la docencia universitaria y el impulso de herra- mientas digitales orientadas al control y seguimiento de la edificación. Además, es presidente de la Asociación de Consultores de Estructuras de Cataluña. En esta conversación abordamos la evolución de la profesión, el impacto de la digitalización desde la reali- dad del arquitecto técnico, el valor del trabajo en obra, el papel del asociacionismo y los retos de futuro del sector. Recientemente ha sido nombrado embajador de la Ar- quitectura Técnica. ¿Cómo recibe este reconocimien- to, tanto a nivel profesional como personal? Lo recibo, en primer lugar, con mucho agradecimiento. Cuando se me ofreció, lo primero que dije es que, pro- bablemente, había otros candidatos con más currícu- lum o más méritos que yo. Pero el Consejo insistió y, al final, hay que saber apreciar cuando alguien te valora. Es un reconocimiento que se agradece y que se asume con responsabilidad. En alguna entrevista ha comentado que no ha ejerci- do como arquitecto técnico “al uso”. ¿A qué se refería exactamente? He llevado una obra hace muchos años, pero como ar- quitecto técnico en el sentido clásico –como responsa- ble técnico de la ejecución material de una obra– solo lo he hecho una vez en mi vida. Eso no quiere decir que no esté en obra: piso obra constantemente, pero desde otra perspectiva y en fases muy concretas, principal- mente en todo lo relacionado con las estructuras. Con más de 25 años de trayectoria, ¿cómo ha cambia- do la profesión en este tiempo? El cambio ha sido muy importante, tanto a nivel cultural como técnico. Si lo analizamos de forma crítica, ha habido aspectos que han ido a peor y luego otros que han me- jorado. Por ejemplo, el oficio se ha ido perdiendo. Cuan- “El oficio se ha ido perdiendo y eso obliga a un mayor control técnico en obra, con mayores exigencias y, a veces, menor cualificación” Entrevista / sector