do yo empecé tampoco es que hubiera muchísimo, pero quedaba algo, y eso hoy prácticamente ha desaparecido. Esto implica que la mano de obra es menos cualificada, lo que obliga a un mayor control por parte del técnico. Nos encontramos con un escenario en el que hay mayores exigencias, pero a veces las ejecuciones se realizan por profesionales con menor cualificación. Esa es una de las realidades con las que nos movemos hoy en día. Por otro lado, sí que ha habido mejoras importantes en todo lo que son los medios auxiliares y en todo lo que se puede preparar antes de ejecutar la obra. Eso ha avanzado mu- cho. Ahora bien, la obra sigue teniendo el mismo “barro” de siempre, y eso no va a desaparecer, aunque la cons- trucción industrializada pueda reducirlo en parte. ¿En qué momento detecta que la forma tradicional de trabajar ya no es suficiente y que hay margen de mejora? Es complicado, porque nuestro sector tiene una parti- cularidad: no funciona como la industria. En la industria, sector / Entrevista