HABLA GEONOVATEK PARA CERCHA nos en el subsuelo que modifica de manera sustancial sus propiedades mecánicas. Esto genera un reblan- decimiento del terreno, reduce su capacidad portante y provoca vacíos que antes no existían, favoreciendo asentamientos diferenciales entre distintas zonas de la cimentación. Este fenómeno altera el equilibrio es- tructural y desencadena un efecto que se manifiesta en la superficie de la construcción en forma de grietas y deformaciones de la estructura que ponen en riesgo la estética y la seguridad del inmueble. Una situación que GeoNovatek afrontó recien- temente con éxito en un polideportivo de La Solana (Ciudad Real). El edificio presentaba un asentamiento diferencial importante por una filtración de agua conti- nuada. Esto había generado grietas severas en fachada y suelos, además de provocar deformaciones debido al desplazamiento de la estructura metálica respecto al cuerpo principal. Cabe destacar que la cimentación de esta construcción está compuesta por zapatas ais- ladas bajo pilares y zapatas corridas bajo muros de carga, mientras que el terreno bajo el polideportivo es arcilloso. Consolidación del terreno y recalce de la cimentación La zona más perjudicada se localizaba en los vestua- rios, donde se producía un asentamiento diferencial del volumen que se corresponde con dicho emplaza- miento respecto al cuerpo principal del edificio, que es el graderío. Ante esta situación, GeoNovatek imple- menta el sistema Lift&Block, que combina la capacidad consolidante de las resinas expansivas HDR300 con la capacidad portante de los micropilotes de acero hin- cados. Primero, se instalan 171 micropilotes en todo el perímetro del polideportivo para recalzar la cimenta- ción y lograr la transferencia de parte de la carga de la estructura hasta estratos de mayor resistencia y pro- fundidad. Esta intervención se pone en marcha efec- tuando varias perforaciones de 64 mm de diámetro, que atraviesan verticalmente la zapata. A continua- ción, se introducen los micropilotes MP/60 por pre- sión continua, evitando las excavaciones y empleando como contrapeso la propia estructura, mediante punto de enganche para el pistón hidráulico con los adecua- dos pernos de anclaje. Los elementos que configuran el micropilote se introducen uno tras otro, uniéndolos entre sí con un manguito roscado macizo. Cuando el micropilote encuentra una formación que le permita resistir la fuerza de hincado previamente especificada, el pistón se desengancha y el micropilote se ancla a la cimentación a través de un mortero especial de an- claje. Tras la hinca de los micropilotes, se consolida el terreno mediante 18 inyecciones de resina expansiva en la zona del graderío principal. Para ello, se llevan a cabo varias perforaciones, de entre 10 mm y 26 mm de diámetro, que atraviesan la losa, para insertar varias cánulas metálicas en cada una de las perforaciones, en las que, a su vez, se realizan las inyecciones de resina HDR300 justo debajo del plano de apoyo de la losa, ex- pandiéndose hasta llegar a un estado sólido por una reacción química. Una vez que se solidifica, la resina re- llena las oquedades y crea un estrato entre el terreno y la cimentación de elevada resistencia a la compresión. Si una conducción presenta una fuga lenta pero constante, se inicia un proceso silencioso de lavado y arrastre de finos en el subsuelo que modifica de manera sustancial sus propiedades mecánicas