MUSAAT / pROFESIÓN es buena práctica que los precercos vengan con ‘tra- bas de madera’ (listones clavados provisionales) para mantener a escuadra y sin deformación este elemento constructivo {ver Figura 4}. Por su parte, hay que tener la precaución de que la longitud de los largueros se prolongue 3 por debajo del ni- vel del suelo acabado para dotarles de un empotramiento firme (si bien depende del tipo y modo de realización del pavimento). Es muy importante también que al precerco se le dote de una correcta nivelación y aplomado, para lo cual se utilizará un nivel de burbuja dispuesto sobre el dorso del testero y una plomada situada en contacto 3 La prolongación del larguero bajo el nivel de suelo acabado se conoce como ‘entrega’. Esta entrega debe ser, normalmente, de unos 5 cm de longitud y tiene que venir marcada desde fábrica con una muesca inte- rior que abarque todo el ancho de cada uno de los largueros. Cuando tengamos solados en los que la base de mortero de cemento se rea- lice de forma continua, esta disposición no puede llevarse a cabo; por tanto, habría que buscar alternativas para dotar de empotramiento a la parte inferior de los largueros. Una forma de hacerlo es insertar, en la parte central inferior de dichos largueros, un clavo que se embeberá en la capa de compresión del solado, mediante la realización previa de un taladro que lo aloje. En analogía, cuando la tabiquería no sea de ladrillo (por ejemplo, de pla- cas de yeso laminado), los cabeceros de los precercos de las puertas no podrán tener cogotes, pero es conveniente tomar medidas alternativas que aseguren una fijación firme que minimice la posibilidad de aparición de fisuras en este punto. Fig. 5: detalle de la entrega del larguero de un precerco de puerta, con empotramiento bajo la capa de compresión del solado realizada con mortero de cemento.