hacer una muestra a la caña. Los camiones pasaban por debajo y se extraía una muestra de la caña y, en función de la cantidad de azúcar que tenía, obtenían el precio del cargamento. Por su peculiaridad, este elemento se incorpora como soporte para la cartelería. El Canal de Cañas, donde se vaciaba la mercancía antes de introducirla en el Tren de Molinos para la ex- tracción del jugo, divide en dos la plaza de las Cañas. Con la cubrición con vidrio de seguridad antideslizante conseguimos integrarlo y obtener un espacio más amplio de nexo de unión con la ciudad. En su interior se realizan labores de limpieza y con- solidación de las piezas cerámicas sueltas. Al no formar parte de los recorridos visitables por no tener la altura libre suficiente para transitarlo con seguridad, aporta una perspectiva de profundidad llena de sugerentes luces y sombras. El elogio de la sombra. Un espacio con las dimensiones de la plaza de las Cañas (más de 2.500 m 2 ), para acondi-