Museo del Azúcar / REHABILITACIÓN cionarlo como zona de recepción de visitantes, requiere el diseño de un elemento de sombra que permita la es- tancia prolongada. Se toma como referencia la cercha de la nave cor- tadora. Esta cercha, fabricada en madera laminada, por duplicado, genera dos crujías que se cubren con tablero y teja reciclada del recinto de la fábrica. El primer tramo de la pérgola parte de un pilar existente en el taller, que se prolonga para dar soporte a la nueva cercha. El resultado es un umbráculo de dos crujías que genera un lugar de estancia al amparo de lluvia y sol. La diferencia de cota entre la plaza de las Cañas y la nave del Tren de Molinos se solventa con la excavación de un patio en la plaza que permite alcanzar la cota del interior de la nave –la misma del resto de la fábrica–, así como descubrir la fachada del taller y hacer el acceso a la nave. Así, este patio se configura como un punto de encuentro de inicio de la visita. Para resolver la ac- cesibilidad, se incorpora un ascensor, además de una escalera metálica. Desde este patio también se accede al resto de edificios del conjunto con un pasaje de hor- migón armado que lleva a la plaza de acceso a la casa de la Marquesa. Materialidad. El salón de actos se realiza en madera laminada; es un panel tricapa, diseñado como si fuera una caja mueble, que se asienta sobre la plaza con la posibilidad de ser soporte de piezas de la fábrica para su exposición. La estructura para los tableros es de pilares y vigas metálicas y tableros tipo sándwich de aglomerado de madera. El acabado y las estanterías se realizan con ta- blero tricapa barnizado, que se transforma en celosía para dejar pasar la luz a los aseos. El patio-taller se realiza con muros de hormigón ar- mado, que contienen los cerca de 4 m de altura de re- lleno de la plaza de las Cañas. Los ascensores se revisten con tableros de madera reciclada, procedentes del techo de la nave cortadora. Esta misma solución se utiliza para la puerta corredera de entrada desde el patio y para la fachada de la nave cortadora hacia la plaza de las Cañas. Se sigue la misma idea que en la fábrica, donde todo se reutilizaba (el “ba- gazo” o residuo de la caña de azúcar una vez extraído el jugo se empleaba como combustible de las calderas). En nuestro caso, se han reutilizado las maderas retiradas y se han utilizado las tejas existentes en el recinto. Se han reparado todas las ventanas de madera, susti- tuyendo únicamente los tramos de carpintería dañados. Se reponen las piezas deterioradas en un color distinto y se completa su acristalamiento. Al entrar en la sala del Tren de Molinos, daba la sen- sación de que acababa de marcharse el último turno de trabajo de la muela, dejando el calzado en una esquina y la herramienta utilizada en la puerta. Se ordena ese material, reponiendo y arreglando los pavimentos exis- tentes y marcando los recorridos. Para conservar la pátina de los elementos construc- tivos de la fábrica, se llevan a cabo labores de limpieza en profundidad con agua a presión, pero sin reponer ni sustituir alicatados, a no ser que fuera necesario para la seguridad del visitante. Se realiza un trabajo de inves- tigación con videos antiguos de la fábrica en funciona- miento para intentar averiguar la situación de cada una de las piezas que se encuentran. Los recorridos se han dibujado en color amarillo sobre el suelo. El panel tricapa pintado se usa como rampa de acceso al elevador para evitar demoler la bancada exis- tente, justo delante del elevador. Así se prioriza conser- var las huellas del pasado que ayudan a comprender la ubicación de máquinas de vapor que no se han podido montar en su lugar original. El recorrido lateral, habilitado para personas con mo- vilidad reducida, permite aproximarse a las dos grandes bombas de vapor (de 1929) que mueven el tren de moli- nos. Para evitar caídas por huecos, se instalan barandillas de perfil circular y se reutilizan las existentes (montadas en el pasado por los propios trabajadores de la fábrica en su tiempo libre), completándolas en el caso de que sea necesario. A medida que se completaban las pasarelas, se abrían nuevas posibilidades de recorridos, lo que nos llevó a replantearnos la propuesta inicial (generar una nueva pasarela desde la plaza de las Cañas), pero esta idea se descarta durante la ejecución de la obra, para preservar los recorridos de mantenimiento de la maquinaria en su estado original. Se reponen volantes de la máquina de vapor, co- nectores, pasarelas, escaleras, barandillas, embragues, cadenas, incluso cintas transportadoras. Tan solo es ne- cesario fabricar un único tramo de pasarela, el resto se reubican en su lugar de origen, gracias a la numeración de las mismas. Se utiliza el puente grúa original para co- locar todos los elementos en su lugar. Se puede pensar que estas pasarelas de mantenimiento se desmontaban al final de cada campaña y por eso estaban apiladas en el lateral. Estas pasarelas se constituyen como otro de los recorridos, aunque no sean accesibles para personas con movilidad reducida. El resto de posibles recorridos se clausuran con una cadena en la barandilla. Lo mismo ocurre con la pasarela paralela al Canal de Caña que comunica con la plaza de las Cañas (debido al riesgo de caídas, se ha limita su ac- ceso al personal especializado). Este recorrido se man- tiene intacto, con sus barandillas originales, tan solo se instala una puerta en la fachada de la nave cortadora, como salida a la plaza de las Cañas. No podemos perder de vista que estamos en un re- cinto industrial, y que no pretendemos visitar cada ricón con la seguridad que se requiere para la pública concu- rrencia. En este sentido, el proyecto aborda la museali- zación de la nave del Tren de Molinos, acondicionando los recorridos para que el visitante pueda contemplar y comprender el funcionamiento de esta fábrica. Abierto por obras . Esta intervención en la nave del Tren de Molinos y la plaza de las Cañas –una fase más en la musealización de la fábrica del Pilar, que avanza según los recursos disponibles– se afronta bajo el con- cepto de “abierto por obras”. El hecho de visitar la obra, a propuesta de la Concejalía de Patrimonio Industrial del Azúcar, facilita el conocimiento de los procesos de trabajo, de las técnicas utilizadas y la visualización de los avances conseguidos. Esta intervención, primera fase “abierto por obras” del Museo Industrial del Azúcar, ha sido galardonada en la Sexta Edición de los Premios Patrimonio Industrial de Andalucía, dentro de la categoría a la Iniciativa Más Relevante de Activación del Patrimonio Industrial de Andalucía. • Video 3 FICHA tÉCNICA Ficha técnica museo del azúcar, en Motril (granada) Promotor: Excmo. Ayuntamiento de Motril Proyecto y desarrollo urbano: Encarnación Sánchez García y Cayuelas Arquitectos Dirección de Ejecución y Coordinación de Seguridad y Salud: Miguel Espín Canet y José Ángel López Vega (arquitectos técnicos)