MUSAAT / pROFESIÓN PROBLEMÁTICAS HABITUALES Las paredes realizadas con vidrio son una manera de separar dependencias en las que se prioriza la entrada de luz y/o se busca la conexión volumétrica entre es- pacios. Es más habitual en construcciones no residen- ciales como oficinas, despachos, comercios, industrias, etc. Son un tipo de partición minoritaria respecto a las muy predominantes, como son las tabiquerías de ladri- llo cerámico o las de placas de yeso laminado. De esta forma, la existencia de problemáticas de obra con es- tas particiones es absolutamente irrelevante desde el punto de vista estadístico, no habiéndose encontrado tampoco interposición de demandas judiciales por pa- tologías constructivas durante el periodo analizado de 2008 a 2017. Indicar, no obstante, que dada su propia naturaleza, suelen tener poco gradiente en la intensidad de sus problemáticas, pues al ser un material bastante más frá- gil que otros –llegado el caso–, se alcanza la rotura más fácilmente, lo que hace que sea mucho más necesaria la sustitución que la reparación. El resto de componen- tes elaborados con otros productos (como el aluminio o acero que se utilizan para enmarcar algunos paños) tienen mayor resistencia al impacto. LESIONES Y DEFICIENCIAS En términos generales, las deficiencias más conocidas que pueden tener los vidrios como producto manufac- turado son burbujas, manchas, rayados y desconcho- nes; si bien no suelen ser habituales como conceptos de rechazo en la recepción de obras. Los rayados, cuan- do no son superficiales, podrían dar lugar a lo que colo- quialmente se llaman ‘pelos’, que es un rajado del vidrio que, eventualmente, lleva a la rotura total del material. En muchas ocasiones, ciertas deficiencias no tienen por qué ser fácilmente perceptibles por el ojo humano, pero su presencia es determinada con las herramientas apropiadas (exámenes de control de calidad durante el proceso de fabricación). Dentro de este último ámbito, es posible verificar también otros aspectos como inclu- siones sólidas, sedimentos y puntos de suciedad, es- quinas quebradas o con escamas, defectos de la capa de protección o de acabado, escuadrías con tamaño ligeramente distintos a los nominales, mal alineamien- to de bordes, planimetría fuera de rango (combadura local o total) y otros. De igual manera, existen otras verificaciones como la calidad óptica y visual, compro- bación de desplazamientos entre vidrios de un doble acristalamiento, etc., que se aplicarán en función de la tipología del producto a producir. No obstante, con las tolerancias que se manejan en esta industria, hace que cuando ocurran estas deficiencias se rechacen interna- mente y no suela ser un problema durante el proceso de ejecución de los sistemas constructivos en los que intervienen los vidrios. (Sigue >>)