MUSAAT / pROFESIÓN nientes para su utiliza- ción en ciertos ámbitos. Por medio del tratamiento térmico 5 se logra que ob- tenga una mayor resisten- cia a la tracción respecto a la que le es natural (esta- mos, pues, ante un vidrio de seguridad). Además, ante la existencia de un impacto, las lunas de este tipo de vidrio se rompen en piezas muy pequeñas (se minimiza el herir a alguien). Así, el principio bási- co empleado en este tratamiento es crear un estado previo de compresión en la superficie y los bordes, de forma que el impacto de objetos, las tensiones térmi- cas y otras cargas que puedan afectar al vidrio deberán vencer primero esa compresión antes de que ocurra una fractura (lo que le proporciona una mayor resis- tencia mecánica). Hay que tener en cuenta que, cuan- do se pide un vidrio templado 6 , su geometría debe ser exacta a la que vayamos a necesitar, pues después de su fabricación no puede modificarse o cortarse (se rompería). Existe también un vidrio que está a medio camino entre el normal y el templado: el vidrio termoendureci- do o semitemplado. En caso de rotura, la amplitud de los trozos es mayor que el totalmente templado, pero menor que el estándar, por lo que ofrece una protec- ción intermedia. No obstante, al tener una resistencia más baja y el que el tamaño de las piezas de rotura pueda llegar a producir daños, hace que no se conside- 5 Templado térmico: el vidrio se calienta gradualmente hasta su tempera- tura de reblandecimiento para, después, enfriarlo rápidamente con aire. 6 Vidrio templado: el vidrio normal y templado son difíciles de diferenciar a simple vista, por eso debemos exigir un certificado al proveedor. Una forma casera para intentar distinguirlos es ponerse unas gafas de sol po- larizadas, en cuyo caso se apreciarían unas manchas regulares casi circu- lares por toda la superficie. Fig. 5: particiones (tabiques y puertas) realizadas con una luna de vidrio templado.